Mostrando entradas con la etiqueta Personal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Personal. Mostrar todas las entradas

viernes, 23 de enero de 2009

Las chorradas que tengo en mi habitación: Drakkar vikingo en una botella

Cuando mi amiga alicantino-granaina Llarcu se fue de viaje a Dinamarca hace unos cuantos años, se acordó de mi y me trajo este curioso barco vikingo metido en una botella.

Siempre me han hecho gracia los barcos metidos en botellas, me han parecido de gente bastante extravagante con mucho tiempo libre.

Normalmente éste está lleno de polvo en una estantería por encima del cabecero de mi cama, pero hoy le he pasado el cristasol y le he sacado a navegar por la colcha.

viernes, 16 de enero de 2009

Las chorradas que tengo en mi habitación: Muñeco articulado de Frankenstein

Este molón muñeco me lo regaló mi ex alicantina, una de las mayores proveedoras de las chorradas que tengo por mi cuarto (ya irán apareciendo más).

Pertenece a la colección que Sideshow Inc. sacó a finales de los 90's dedicada a los monstruos de la Universal. Éste en concreto es Boris Karloff caracterizado para la peli Frankenstein de 1931. Está bastante bien conseguido, pero he visto por ahí posteriores ediciones mejor pintadas.

Es un muñeco bastante tocho y lo conservo con todos sus extras: peana, cadenas y antorcha.

sábado, 27 de diciembre de 2008

Las chorradas que tengo en mi habitación: Dispensadores de caramelos Pez

Uno de los artículos que más pasiones suscita en el mundo del coleccionismo son los dispensadores de Caramelos Pez. Mucha gente se asombra al saber lo que pueden llegar a costar los dispensadores más díficiles de encontrar, a veces un disparate.

No se puede decir que yo tenga una gran colección, ni siquiera tengo muy claro que yo los coleccione, ya que únicamente me compro alguno muy de tanto en tanto, cuando encuentro uno que me guste. No recuerdo muy bien por qué empecé a comprarlos, pero me parece que el que los comprase Von Kutren tiene algo que ver. Además de ser cool, los caramelos que echan están muy ricos.

El primero que compré fue el de Spiderman, al final de mi etapa alicantina. De esa misma época son el fantasma fosforescente (que no pertenece a ninguna serie o película), Yoda, Chewbacca y el Monstruo de las Galletas. Jango Fett y R2D2 los compré en mi segundo viaje a Nueva York y venían con caramelos sabor menta, que por aquí nunca los he visto. Astérix lo compré al poco de volver a Madrid. El año pasado me hice con Shrek, no porque me gustaran las películas, que cada vez son peores, sino porque está muy bien hecho. El Joker me lo compré el mes pasado.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Las chorradas que tengo en mi habitación: Óscar el Gruñón

En mi habitación tengo una gran cantidad de chorradas que he ido acumulando con el paso de los años, por lo que algunos de mis familiares y amigos creen que voy a acabar con el síndrome de Diógenes. Se me ha ocurrido darles vidilla sacándolas por aquí y contaros su historia, y qué mejor para empezar que esta figurilla de PVC del personaje de Jim Henson que vivía como el mismísimo Diógenes.

La primera vez que vi este muñequillo de Óscar el Gruñón eran principios de los 90's y estaba en casa de Ferrus, en un mueble que tenía en la terraza donde guardaba las cintas que iba grabando. Es de suponer que al él le llegó hacía muchos años (el copyright es de 1984). Con el paso de los años, Ferrus se hizo mayor, conoció el amor y emigró a un lejano país llamado Bilbao. Ya en el Siglo XXI, Ferrus celebró su cumpleaños en la casa que tiene su familia en Olmedo (Valladolid) y hete aquí, que entre trastos viejos que habían llevado para no tenerlos acumulados en casa apareció el muñequete. No recuerdo bien la conversación, pero debió ser algo así:
  • Yo: Anda, el muñeco de Óscar.
  • Ferrus: ¿Lo quieres? Pues pa'tí.
  • Yo: Vale.