Mostrando entradas con la etiqueta Viajes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Viajes. Mostrar todas las entradas

viernes, 11 de diciembre de 2009

En concierto: Purple Weekend 2009

Hasta ahora no había tenido demasiado tiempo para comentarlo, pero sí, el finde pasado estuve en León, pasándomelo dabuti en el Purple Weekend.


Llegamos el sábado por la mañana y, entre unas cosas y otras, nos perdimos algunos grupos que no nos llamaban demasiado. Pero a las tres y media de la tarde estábamos como un clavo en el Gran Café, ya que tocaban Los Guajes, desde Gijón, uno de los grupos que más ganas tenía de ver y, personalmente, el que más me gustó de todo el festival. Cuatro surferos dándole a la mezcla perfecta entre el garage punk y el yeyé patrio, con un frontman que hay que verlo para creerlo, llena el escenario él solo... y no porque sus compañeros de grupo sean malos, precisamente. Versiones hubo para parar un tren: Raphael, Rocky Roberts, el Dúo Dinámico, Rolling Stones... y de sus canciones propias tampoco nos podemos quejar, flipantes, entre otras, Zombie del amor, No tienes talento, Ganas de matar o la imprescindible Cazasuecas.


Después de dar vueltas por ahí, tapear, encontrarnos con peña y toda la tarde así, nos fuimos para el Auditorio Ciudad de León, dónde ya estaban los austriacos The Attention, elegantemente maqueados, dándole al R&B de ascendencia británica, muy buenos aunque quizá un poco fríos. Desde luego que ese problema no lo tenía con Baby Charles y la cálida voz de su cantante. Vienen de Inglaterra y practican un soul funk muy de finales de los 60's y principios de los 70's, cuidando mucho todos los detalles, especialmente la sección de viento. Cerraban el día Dodgy, un cuarteto de brit-pop de los 90's con cierto éxito en Inglarterra, pero poco calado fuera. Aunque empezaron con una accidentada versión del The time is tigh de Booker T. & The MG's que me tenía ganado desde un principio, el resto de su directo no me dijo nada... por lo menos lo que vimos, ya que nos fuimos sin verles terminar. Pasamos del allnighter, que habíamos madrugado y estábamos hechos polvo.

El domingo, ya descansados, después del desayuno y de algo de turismo, nos acercamos al escenario al aire libre de la Plaza Torres de Omaña, cerquita del hotel. No hacía frío ni llovía, por lo que pudimos disfrutar de Zabriske, que son del mismo León, con su más que correcto pop rock psychedelico, versión de Rolling Stones incluída. Tras ellos salieron los barceloneses Stay, con un rollo parecido, pero más psicodélicos y más poperos todavía, algo más a lo Sidonie... hicieron también una versión de Rolling Stones.


Luego tapeo y comidita. Nos perdimos a Top Models, y bien que me jodió, pero es que estabamos poniendonos hasta arriba de delicias de la zona... y a ver quien le discute a una chuleta de potro en su punto! Así que hotel, siesta y relax.




Esta vez llegamos con tiempo al Auditorio para ver empezar a Vibeke, toda una estrella pop en Noruega y simpatiquísima con todos sus fans, que me encantó con su power pop ligero, una especie de Blondie meets The Beat... o algo así. En su banda cuenta con gente de The Yum Yums y Pop Gun. A mitad concierto se subió al escenario el mismísimo Dom Mariani a cantarse un tema. Y es que el siguiente grupo fué DM3, pieza fundamental del power pop australiano, que nos ofrecieron un directo memorable, guitarrazos limpios y melodías a prueba de bomba. Vibeke le devolvió la cortesía subiendo de nuevo al escenario para otro dueto, cosa que también hizo Álex Díez (de Los Flechazos y Cooper). Los encargados de cerrar este día fueron los toledanos The Sunday Drivers, banda de éxito internacional de pop psychedélico, muy agradables y, en según que canciones, bastante enérgicos, movían mucho a la gente. Después del concierto nos acercamos, esta vez sí, a pegarnos unos bailables en el allnighter de la discoteca Oh!, que estaba hasta arriba de peña disfrutando del R&B, garage y pop que estaban pinchando.


El lunes tocaba más tapeo por León, y otra comida en familia, y nos lo estabamos pasando tan bien y todo estaba tan bueno, que nadie se acordó de que tocaban los alcalainos Blow Up... bueno, yo ya los había visto, pero hace ya un tiempo.


Tras la consabida siesta y demás, volvimos al Auditorio, donde los primeros de la noche, los italianos Radio Days dieron una lección de power pop muy a tener en cuenta. Muchas versiones: Paul Collins (dos!), The Clash, Elvis Costello... pero sus composiciones propias no desmerecen tan esquisito gusto para elegir las covers, me gustaron mucho. Continuaron Frank Popp Ensemble, el grupo del pope del movimiento mod en Alemania, con su mezcla llena de funk y soul con pinceladas pop y garage, que no me movió demasiado... a destacar la voz de la cantante. Para cerrar el festival el grupo pionero del pop psychodélico neoyorkino Blues Magoos, que me decepcionaron un poco al comprobar que tenían muy lejos los 60's, endureciendo su sonido hacia el jebi cosa mala, guitarrazos y punteos incluídos. A ver, me gustaron, tocan de puta madre, pero no es lo que esperaba... aquello parecía psychedellic lollimetal... no, espera, que es un chiste muy malo... parecía que estuvieramos en el Deep Purple Weekend... ahora sí. Hicieron un par de versiones, el Gloria de Them y el Pushin' too hard en homenaje a Sky Saxon. Tras esto, estuvimos un ratejo en la Oh!, pero cuando empezaron a poner música de los 80's y 90's decidimos que ya estábamos bastante cansados y que al día siguiente había que hacer unos cuantos kilómetros.


Fueron al festival Silvia, Ali, Txema, Javi, Mr. Spaceman y Alcapone.


martes, 5 de mayo de 2009

Hasta pronto!!

Hola, amables lectores!

Como habéis podido notar, últimamente este blog está de capa caída, por falta de tiempo, ganas y motivación. Así que he decidido darle un descanso de unos meses para volver con nuevas energías hacia después del verano, calculo yo.

Me he quedado con las ganas de comentaros unos cuantos tebeos: Recomiendo fervientemente el segundo volumen de Biblioteca Carl Barks, el tomo 4 de Nexus (por Mike Baron y Steve Rude), el tomo recopilatorio de Las aventuras del Cerdo Edmundo (por Rochette y Veyron) y el tomo de Las Hermanas Gilda (by Vázquez). Tampoco está de más que le echéis un ojo al Hellblazer de Warren Ellis (junto a Higgins, Teran, Bradstreet, Pulido, Romberger y Frusin), el segundo álbum de Strontium Dog (por John Wagner y Carlos Ezquerra) o al curioso primer número de 1985 (por Mark Millar y Tommy Lee Edwards). Si sois muy completistas incluso podéis haceros con el tomo 7 del Thor de Walt Simonson (con dibujos de Sal Buscema).

Claro que también tengo unos cuantos discos que recomendaros, todos ellos en vinilo: Wau y los Arrrghs!!! y su segundo LP ¡¡¡Viven!!!, de lo mejor del garage español; el EP compartido por Concentration Summer Camps y Muletrain en homenaje a los 16 años del sello No Tomorrow, hardcore punk del más brutote; la reedición del clásico de la Motown Money (that's what I want) de Barrett Strong, con Contours en la cara B, el mejor soul y R'n'B; el EP compartido entre The Cute Lepers y The Bite, punk nueva olero y mod revival; el 10'' La estación fantasma de Los Coyotes, recopilando su primera etapa psychobilly; y el single It's great! de Wau y Los Arrrghs!!!, extraido del LP que os comentaba arriba, con una inédita en la cara B.

Deciros también que Óscar estuvo de viaje la semana pasada, esta vez al Camino de Santiago. Su intención era ir de Finisterre a Santiago de Compostela, pero estas cosas ya se sabe, no siempre salen como las planeas. Se lo pasó muy bien, aunque se perdió brevemente y al final no pasó nada. Durmió en Cee, Oliveira y Negreira, en hostales, como los señoritos. No llegó a lesionarse, claro como a él le llevan. En Santiago visitó la Catedral e hizo turismo por la ciudad. Comió diferentes tipos de empanadas, tigres (que no los hacen como aquí), pulpo y oreja. Todo muy gallego! Era su primera vez y dice que quiere repetir.

Seguiré poniendo por aquí un corto a la semana y mantendré al día la agenda de conciertos.

Bueno, lo dicho, a la vuelta nos vemos, que me he quedao con vuestras caras!

lunes, 13 de abril de 2009

Óscar de viaje: Granada

Esta Semana Santa nuestro amigo Óscar se ha ido de viaje a uno de los pocos sitios de España que ha tenido buen tiempo, la ciudad de Granada y sus alrededores.

Lo primero que hizo en cuanto llegó y satisfizo sus necesidades de tapeo fué darse un garbeo por el Albaicín, el barrio más famoso y uno de los más bonitos de Granada. Sus cuestas lo elevan por encima del resto de la ciudad justo enfrente de la Alhambra, lo que le da las mejores vistas de la ciudad. De origen andalusí, tuvo poblaciones íberas y romanas antes del asentaminto zirí en 1013. Su arquitectura tiene elementos ziríes y nazaríes en sus murallas y numerosas mezquitas transformadas en iglesias.

Al día siguiente tenía la visita obligada de Sierra Nevada, Reserva de la Biosfera por la UNESCO a la que se accede por una mareante carretera llena de curvas. Óscar no es muy de esquiar, pero le gustaron mucho las vistas de las montañas con las nieves perpetuas y poder respirar un aire tan puro.

También visitó las Alpujarras, parando en Trévelez a degustar su famoso jamón y probar otros platos típicos. Trévelez es el municipio de España situado a mayor altura (1.476 m. sobre el nivel del mar) y tiene una vista impresionante del pico Mulhacén.

En Granada capital, entre tapas, cañas, tés y narguiles tuvo tiempo de hacer un poco de turismo. Le gustó mucho la Catedral de la Encarnación, aunque sólo la vio por fuera. Y es que había tanta gente por todos los lados que cualquier movimiento suponía un agobio considerable.

Lo que tenía muy claro que no se po
día perder era la Alhambra, la famosa fortaleza y palacio que albergaba la corte nazarí. Primero visitó la zona de los Palacios Nazaríes y admirar su elaborada decoración., aunque le decepcionó no poder ver la fuente del Patio de los Leones, ya que la estaban restaurando. Desde la alcazaba, la zona militar, pudo disfrutar de una vista impresionante del Albaicín. Lo que más le gustó de la visita a la Alhambra fueron los jardines del Generalife, donde los reyes musulmanes se retiraban a descansar.

A Óscar no le va mucho el tema de las procesiones, pero le fué imposible escapar y al final sí que se tragó alguna, aunque aguanto poco rato.

lunes, 6 de abril de 2009

Óscar de viaje: París y la Baja Normandía

Hace un par de findes, el suertudo de Óscar se fue a un pedazo de viaje con ungos...pero será mejor que os lo cuenten ellos. Pinchad en las fotos para verlas a todo lujo.

Texto y fotos: Lucía y Jesús

Como decía Hemingway, París nunca se acaba”, y qué razón tenía, porque por más que andábamos acompañando a Óscar en su viaje a la ciudad del amor no terminamos de visitar esta bella ciudad. Llegamos al Campo de Marte, hacía frío, pero Óscar se empeñó en subir a la Torre Eiffel, le fascinaban las luces que iluminaban esta magnifica torre construida entre 1887 y 1889 por Gustave Eiffel para la exposición universal que conmemoraba el centenario de la Revolución Francesa, realizada en una estructura metálica y con una altura de 324 m. Lástima que por el viento no estaba utilizable la 3ª planta y tuvo que contentarse con la vista de Paris de noche desde la 2ª. La vio de noche y volvió de día, fascinaba igual.


Comenzó su recorrido por Notre Dame, buscó y buscó a Cuasimodo, pero se conformo con las gárgolas y con admirar esta esplendorosa muestra de arte gótico, que tardaron 200 años en construirla. Desde su torre se ven todas las vistas que inmortalizaba Victor Hugo en su novela.


Paseó por la orilla del Sena, hasta llegar al Museo D´Orsay, no podía irse sin ver a los impresionistas, y vaya si se culturizó, que aprendió de arte un montón, y se hizo fotos con las obras de sus pintores favoritos, Gauguin, Van Gogh, Renoir…; salió encantado de ver la más prestigiosa colección de arte de 1848 a 1914.


Tanto arte le dio hambre, y se sentó a comer brioche en el jardín de las Tullerias, viendo pasar a las parisinas con boinas y faldas cortas de derecha a izquierda, de izquierda a derecha, y al fondo vislumbró en estas idas y venidas, a un lado el Louvre, residencia del regente de Francia durante cinco siglos, hasta la revolución francesa, que se convierte en museo, y al otro la Plaza de la Concordia con su obelisco y detrás los Campos Elíseos, donde se amontonaba la gente entre sus tiendas y terrazas. Allí es donde Óscar por primera vez probó el café parisino, muy aguado para su gusto y muy caro para el nuestro. Coronando esta gran avenida estaba el Arco del Triunfo, símbolo de la época napoleónica que ofrece una panorámica general de la zona.


A la noche subimos al Sacre-Coeur y al Montmartre, barrio de artistas y bohemios con un encanto especial. Paseando por entre sus calles llegamos al Molino Rojo, antro de lujuria y perversión, de donde Óscar salio sonriendo.


El sábado nos pusimos en marcha y, tras ver el museo Rodin, fuimos en tren a la baja Normandía, a una fiesta de cumpleaños e inicio del solsticio de la primavera. Comimos, bebimos, hicimos amigos, andamos por sus bosques y bailamos en torno a una gran hoguera, donde quemaron un dragón que la barriga la tenia llena de mensajes de buenos augurios.


Fuimos a un templo budista, estaba escondido entre la naturaleza, allí se iba a construir la

escuela budista más grande de Europa, se respiraba mucha tranquilidad, y con esta sensación de bienestar acabó el fin de semana. Volvimos de nuevo a Paris, que todavía quedaba por aprovechar el último día en los Jardines de Luxemburgo, en el Barrio Latino, y pasear por los alrededores del Museo Pompidou, el Hotel de la Villa, La Bastilla y el Pantheon.


Casi perdemos el avión por comer crepes y comprar quesos, pero llegamos a tiempo gracias a su veloz metro. A Óscar le cacheó la policía en el aeropuerto, no se fiaban de dejarle pasar con una lata amarilla en la mano, gracias a su encanto no le dieron importancia y subió al avión rumbo a Madrid, cansado y satisfecho, con un nuevo viaje a sus espaldas.


P.D. Ya de paso, aprovechó el viaje para hacer turismo por Madrid, y conocer los entresijos del Teatro de la Comedia en Madrid.

domingo, 22 de marzo de 2009

Óscar de viaje: El Cañón del Río Lobos y Aranda de Duero

Nuestro amigo Óscar no desaprovecha ninguna ocasión para salir de Madrid y respirar aire puro, así que cuando le propusieron el fin de semana de la semana pasada una ruta en bici por el Parque Natural del Cañón del Río Lobos no se lo pensó demasiado. Claro, como él no pedaleaba...

El viernes, ya de noche y con las bicicletas en el coche salió con la pareja de moda camino de Castrillo de la Vega, pueblo de la provincia de Burgos con un vino riquísimo, donde pernoctaron en la casa de Tula. Después de desayunar unas riquísimas y energéticas migas, pusieron rumbo a Ucero, provincia de Soria, donde habían quedado con el grupo de cicloturismo Bicios@s, una gente estupenda.

El Cañón
del Río Lobos fue declarado Parque Natural en 1985, uno de los primeros de Castilla León. Es un cañón profundo, muy espectacular y muy bien cuidado. De la fauna local destacan los numerosos buitres leonados, que fueron una grata compañía durante gran parte del camino. La ruta es relativamente fácil, aunque en bicicleta puede resultar algo lenta, ya que hay que cruzar el río en diferentes puntos y si vas con un grupo grande (como era el caso) la cosa se retrasa mucho. Pero bueno, en un paraje así la velocidad es lo de menos, porque hay que disfrutar del paisaje.

A unos tres kilómetros de la entrada se encontraron con la ermita de San Bartolomé, uno de los lugares más conocidos de la ruta. Se trata de una ermita templaria del siglo XIII situada en un punto equidistante entre los cabos de Creus y Finisterre, los dos puntos más septentrionales de la Península I
bérica. Cerca de ella hay una enorme cueva en la que hacía algo de biruji.

Dejaron el Río Lobos tras un pequeño lío en la ruta en el Puente de los Siete Ojos, para volver a Ucero por carretera. Por el camino pudieron ver a lo lejos el Castillo de Ucero, anterior al siglo XIII. Ya anocheciendo, llegaron a los coches algo cansados pero muy satisfechos. Se despidieron de los Bicios@s y volvieron a Castrillo a disfrutar del merecido descanso.

Al día siguiente y de nuevo tras unas estupendas
migas y algo de ejercicio, fueron a Aranda de Duero a ver el mercadillo medieval, en el que estaban representados las tres culturas tradicionales de la zona: judía, cristiana y árabe. Compraron pan y queso, tomaron cerveza alemana y vieron un espectáculo de danza del vientre. También pudieron admirar (brevemente) el pórtico de la Iglesia de Santa María la Real. No se quedaron más tiempo, ya que en Castrillo les esperaba una chuletada hecha con sarmientos y una deliciosa morcilla al horno de leña.

Dice Óscar que quiere volver pronto, eso dependerá de cómo se haya portado en el viaje que está realizando ahora.

martes, 3 de marzo de 2009

Óscar de viaje: Segovia

Nuestro amigo Óscar ha estado comiendo cochinillo en Segovia este sábado, convidado por unos colegas que celebraban sus cumpleaños.

No había ido nunca, y eso que está cerquita, pero le ha gustado mucho.

En la primera foto le podéis ver con el famoso Alcázar detrás, situado en una roca labrada por los ríos Clamores y Eresma y es anterior al siglo XII.

En la segunda foto está delante del todavía más famoso Acueducto, que fue construido por los romanos a finales del siglo I o principios del II. Es la más completa de este tipo de construcciones que quedan en la Península.

Dice que el cochinillo estaba dabuti, pero que los judiones de la granja no le tenían nada que envidiar.

viernes, 26 de diciembre de 2008

Óscar de viaje: Munich

El amigo Óscar ha estado esta Navidades en Munich. Nos cuenta que se lo ha pasado dabuti yendo de cervecerías (como la Hofbaräuhaus, la cervecería más grande del mundo, en la que aparece en la primera foto, con un grupo de músicos tiroleses a su espalda) y con el ambientazo que hay en la ciudad en estas fechas: casetas de comida y vino dulce caliente por la calle, mercadillos navideños, adornos tradicionales y de buen gusto y buen rollo en cada esquina.

En la segunda
foto está en el Viktualienmarkt, un mercado de alimentos y productos artesanales en el que también puedes comprar comida preparada de consumo inmediato: bocatas de salchichas, pescado...

En la tercera foto está justo delante de la torre del Rathaus, el Ayuntamiento de Munich, con su famoso carillón. Está en la Marienplazt, la plaza más importante de la ciudad, que estps días está llena de puestos navideños.


En la última foto está en una de las torres que visitó para tener una vista panorámica de Munich y alejarse del bullicio elevándose sobre los tejados de la ciudad.

Dice que no le ha hecho muy mal tiempo, hacía rasca pero, entre que va siempre bien abrigado y el vino caliente (siempre llevaba la lata llena), no ha pasado nada de frío. También comenta que el chucrut, la cerveza, los codillos y las salchichas le proveían de calefacción central permanente.

Fotos 1 y 4 por Ferrus, 2 por Alcapone y 3 por Javi Rotten.