lunes, 30 de marzo de 2009

En concierto: Fela Borbone y su Mierdofón + Los Coyotes

El viernes pasado nos acercamos a ver si quedaban entradas para el histórico concierto que iba a tener lugar en la sala El Sol, y mira, tuvimos suerte.

De telonero actuaba el valenciano Fela Borbone (o Felón y su Mierdafón, como se hace llamar ahora). Felón es un tipo que hay que verlo para creelo. Hace años estuvo en grupos punks mongolos como Los Hipohuracanados, Royal Canin o Ulán Bator Trío, que se caracterizban por usar elementos de la basura para confeccionar sus instrumentos. Ahora actúa acompañado de su Mierdofón, un robot de gran corazón controlado por un Amstrand que lleva programados los rítmos, que toca unos bidones y una tapa de cacerola y hace unos ruiditos que serían la envidia de R2D2. La guitarra de Felón está construida con el mástil y los trastes de una normal y un bidón de plástico de unos 5 litros. La lleva colgada de una cuerda. Su voz cavernosa no está hecha para el bel canto, pero para el absurdo rock'n'roll primitivo de rítmos chunda-chunda que practica, no hace falta más. Comenzó con una vesión del Telstar que haría que Joe Meek se revolviese en su tumba. A partir de ahí nos podíamos esperar cuaquier cosa: instrumentales bizarros, canciones de crítica social dadaísta, odas al hedonismo... Entre canción y canción, si no recibía los merecidos aplausos, Fela sometía al público a una tortura sónica de nivel superior, pero enseguida quedamos aleccionados cual perro de Paulov y no faltaron los vitores, silbidos, vivas y bravos. Treminó su chou con las canciones que componen su flamante nuevo EP, de las que me quedo con La alegría de cantar por su mensaje positivo y la coreografía.

Por si la marcianada que acababamos de ver nos había sabido a poco, la pinta que llevaba Víctor Coyote (AKA Víctor Abundancia, AKA Víctor Aparicio), cantante y guitarrista de la atracción principal de la noche, Los Coyotes, era de traca: minifalda escocesa y tupé psycobilly postizo, unido a su chulería innata y su enorme presencia en el escenario nos dejó con la boca abierta nada más salir. Los Coyotes, liderados por este gallego multidisciplinar, empezaron en 1980 siendo uno de los grupos más excitantes de la nueva ola madrileña. En un principio practicaban un rock'n'roll primitivo y oscuro, cuyo antecedente inmediato eran The Cramps, no muy alejado de lo que estaban haciendo en esos momentos en Inglaterra grupos como The Meteors. Lo que más tarde se conoció como psychobilly entonces se dio a conocer en España como punk-a-billy, estilo que no acababa de convencer ni a los punks ni a los rockers, pero que a Los Coyotes los convirtió en un grupo de culto. Hacia 1985 Víctor hizo evolucionar a su grupo hacia los calientes rítmos latinos, giro que sorprendió a todos sus seguidores y le supuso mayor éxito comercial. Electro Harmonix acaba de editar un vinilo de 10'' recopilando esta primera etapa de Los Coyotes, que es lo que presentaban en este concierto único e irrepetible. Para ello, aparte de Víctor, se ha contado con el contrabajista original de la banda, Fernando Gilabert, y Carlos Mirat, el actual baterista de Víctor Coyote, además de un saxofonista para un par de canciones. El concierto estuvo dabuti, tocaron todas las clásicas de la época, no podían faltar las flipantes Extraño corte de pelo y La estación fantasma, también cayeron Trabajando en el verano, Líos en el cine, El rey del billar, ¿A quién quieres tú?, Muévete, Encuentros con la patrulla costera, una de su disco de 2004 (Yo que creo en el diablo, con un toque fronterizo molón) y alguna que otra versión (Gene Vincent, Bo Diddley...). Yo me lo pasé como un enano y el rock'n'roll salió triunfante una vez más.

Fueron al concierto: Von Kutren y Alcapone

3 comentarios:

BRUTUSOUND dijo...

envidiaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!

Crunch dijo...

yo tampoco pude ir, pero me uní al evento más bizarro del fin de semana: La mani antiabortista.
Im-prezionante.

César Alcapone dijo...

Eso si que es jebi!